Es en la dermis, la capa profunda de la piel donde están las reservas de agua de la piel. El ácido hialurónico (junto con otras sustancias) forma el “colchón dérmico” que da soporte y amortiguación a la piel. A partir de los 25 años la piel va perdiendo su capacidad de retener agua, y en función de los hábitos de vida el proceso de deterioro se puede ir acelerando o retardando. Por eso insistimos en que te cuides de forma saludable en el día a día.
Cuando aplicamos ácido hialurónico aprovechamos que tiene una gran capacidad para retener agua (puede absorber hasta 1000 veces su peso) para reponer el volumen perdido con el paso del tiempo y mantener la piel firme e hidratada. Es una completa hidratación interna.
El proceso de envejecimiento de la piel se hace visible con arrugas y descolgamiento. Perdemos volumen en algunas zonas y “el triángulo de la juventud” se invierte. Cuando inyectamos ácido hialurónico en esas zonas, gracias a su capacidad para atraer, captar y absorber el agua nos permite alisar las arrugas y reponer los volúmenes que el paso del tiempo altera. Logra restaurar y revitalizar la armonía del rostro. Favorece la regeneración del colágeno y mejora la calidad de la piel, la elasticidad y la hidratación.
Uno de sus grandes beneficios es que se trata de un componente natural de la piel, y por lo tanto totalmente biocompatible. El tejido lo incorpora y reabsorbe, con una duración entre 6 meses y 24 dependiendo del grado de reticulación del producto. Se adapta e integra totalmente en el tejido, sin dolor, consiguiendo resultados estéticos naturales y duraderos. Se utiliza habitualmente para crear más volumen, rellenar arrugas medias y profundas y perfilar distintas zonas del rostro.
Existen variedades de ácido hialurónico con diferentes grados de reticulación para cubrir las diferentes necesidades en cada zona del rostro. Cuando hablamos de grado de reticulación hablamos de concentración molecular. Cuanto más reticulado más volumen aporta y tiene mayor duración.
Los de reticulación baja son perfectos para zonas más delicadas como la ojera, y los de reticulación muy baja para hidratar la piel sin aportar grosor.
En Alissa nuestras doctoras seleccionan con criterio profesional el producto que mejor se adapta a las necesidades y gustos de cada persona, para obtener los resultados más naturales y favorecedores.
Al ser un componente esencial de la piel que sirve como soporte para las fibras de colágeno y elastina, cuando inyectamos ácido hialurónico se estimula la creación de nuevas fibras que dan más soporte a la piel.
¿En qué zonas se aplica el ácido hialurónico?
Generalmente, en el rostro hablamos de tercio superior, tercio medio y tercio inferior como referencias anatómicas.
En la zona del tercio superior se pueden tratar:
En el tercio medio del rostro para:
En el tercio inferior logra:
También se utiliza para revitalización en cuello, escote y manos.
Para prolongar al máximo los beneficios de los “toques de aguja” con ácido hialurónico bebe mucha agua, cuídate la piel a diario en casa y con regularidad en cabina. En Alissa recargas tu ácido hialurónico y además repones fuerzas. ¿Ya te toca?